domingo, 11 de septiembre de 2016

Pequeña reflexión sobre el "burkini"

De las discutidas (y horrorosas) prendas islámicas la única que yo prohibiría sin dudar es el "burka", no por islámica sino porque sencillamente es un atentado a la dignidad humana, con lo que el debate sobre si es una "opción" o una "imposición" resulta irrelevante. En cuanto al famoso "burkini", yo creo que se puede ser más creativo. Nada de prohibirlo. Todo lo contrario, autorizarlo. Y al mismo tiempo, en las mismas playas, autorizar la práctica del nudismo. ¿Soportarán los musulmanes más recalcitrantes que sus hijas, hermanas, esposas y madres acudan a playas donde se pueda ver a hombres adultos desnudos? Sospecho que no. Pero si aun así hay mujeres musulmanas que van a esas playas, estarán demostrando que efectivamente tienen libertad de elección, y por tanto nadie podrá poner ningún problema a que vistan el "burkini" si quieren.




domingo, 4 de septiembre de 2016

Lo mío, lo nuestro, los nuestros...

Lo advertía el filósofo George Steiner en una reciente entrevista: "Me pregunto qué va a pasar con el fenómeno de las estructuras políticas en sí mismas. Triunfan por todos lados el regionalismo, el localismo, el nacionalismo... vuelve el villorrio". Así es, y no creo que haga falta mencionar ejemplos, los conocemos todos.

Imagen: fotograma de la película "Lord of the Flies" (El Señor de las Moscas), adaptación de la novela homónima de William Golding, dirigida por Peter Brook en 1963.





TRIBUS

Parece ser que vuelve el tribalismo.
Vuelven a proclamarse las esencias.
Vuelven a afirmarse las diferencias.
Vuelve a escucharse el viejo "no es lo mismo".

Intolerancia, fe y nacionalismo
demuestran otra vez sus inclemencias
y nutren de odio y miedo las conciencias,
agrupadas en clubes de egoísmo.

Porque hay temores ciertos y precisos,
temores que creíamos extintos,
que despiertan atávicos instintos

y olvidando leyes y compromisos
nos inventamos falsos paraísos
donde no tengan sitio los distintos.



domingo, 24 de abril de 2016

De la percepción de la realidad...

"Mire vuestra merced", se acaban de cumplir 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, así que he decidido unirme al homenaje con este doble soneto que habla de lo repleta de fantasía que puede llegar a estar nuestra percepción de la realidad. El autoengaño (¿real o fingido?) está de moda, señores.

Vídeo: fragmento del capítulo 4 de la serie de dibujos animados "Don Quijote de la Mancha", dirigida en 1979 por Cruz Delgado.




¿QUIJOTESCOS?

I
A pesar de advertirle Sancho Panza
que aquello eran molinos en verdad,
Don Quijote, ciego a la realidad,
veía gigantes en lontananza.

La resaca de la falsa bonanza
ha traído tanta mediocridad
que se han hundido en la banalidad
las ideas de cambio y de esperanza.

En estos tristes tiempos que vivimos
lo absurdo se acepta como normal;
banderas, fes y dogmas esgrimimos,

cada uno en su fantasía virtual,
mientras con arrogancia le decimos
adiós al pensamiento racional.

II
Aunque la realidad es muy tozuda,
y contra ella solemos estrellarnos,
nos resulta fácil autoengañarnos
hasta despejarnos de cualquier duda.

En eso nuestra mente es muy aguda,
en racionalizar para aliviarnos,
para que no tengamos que culparnos
ni enfrentarnos a la verdad desnuda.

Don Quijote se entrega a su ideal,
son sinceros su honor y valentía.
Él no es calculador en su moral

como nuestros Quijotes de hoy en día
que le igualan tan sólo en lo irreal
de su interpretación del día a día.



miércoles, 17 de febrero de 2016

El pacto abstracto...

 Hacía tiempo que no usaba la cuaderna vía, y ya iba siendo hora. Nada, esta vez he querido reírme un poco de la actualidad política española, que sigue tan surrealista como siempre.

Imagen: Ferrán Martín




LAS INQUIETUDES DEL CANDIDATO SÁNCHEZ

Me llamo Pedro Sánchez, y soy inteligente
o eso me creo, porque no soy muy convincente.
Pero ¿por qué razón no me votó más gente?
Si soy guapo y encima… ¡insulté al Presidente!

¡Mira que son difíciles los votantes de ahora!
La gente en mi Partido con gran tristeza añora
las amplias mayorías que logramos otrora.
Mi saldo electoral ninguno lo empeora.

Con tan escasos mimbres, debo intentar un pacto
y montar un Gobierno que tenga un gran impacto,
sin hacer concesiones de las que el artefacto
del Partido me obligue a decir: “¡me retracto!”

Intentaré un acuerdo primero con Rivera,
que parece el más serio, al menos desde fuera.
Usaré mis encantos, a ver si consintiera.
Lo ciertos es que estos días… ¡parezco una ramera!

Este de Ciudadanos es un poco exigente.
¿Lo que quiere es un pacto, o ser mi pretendiente?
Si al menos con su apoyo, me fuera suficiente...
Pero para el acuerdo, necesito a más gente.

Con el de la coleta no se puede ni hablar
y eso que el tío tiene ansias de gobernar,
pero es que sólo sabe exigir y mandar.
¿Sabrá el significado del verbo “negociar”?

Los independentistas se me parten de risa.
Les importa un comino el que yo tenga prisa.
Ponen el referéndum como odiosa premisa,
y se quedan mirando con perversa sonrisa.

Con los del PNV, tampoco hay un buen plan.
Aunque parece majo, Urkullu es un truhán.
Cada vez que le ofrezco que partamos el pan
el hombre va y me pone cara de catalán.

Y ni siquiera IU las cosas facilita
y nos da, como siempre, en la espalda cremita.
¿Qué error he cometido, oh situación maldita,
para que tampoco estos me den la palmadita?

Nada, que no hay manera. ¡Qué horror, me siento un paria!
Una cruel aritmética es la parlamentaria.
Con la Cámara Baja tan rota y fragmentaria
cualquier cosa que logre será siempre precaria.

En este maremágnum, ya sólo me consuela
lo mal que está Mariano. Lo suyo tiene tela.
El pobre cada día prende una nueva vela
a San Judas Tadeo, pero aun así no cuela.

La verdad, me parece que voy a hacer lo mismo.
Esto no hay quien lo cuadre, yo busco un espejismo.
Mas no me queda otra que enfrentarme al seísmo:
O acabo Presidente, o acabo en el abismo.